Los Origenes del Club

ORÍGENES DEL CLUB LA ESPERA: PASADO, PRESENTE Y FUTURO

por  Jose Martín Estevéz

El día 20 de mayo de 2010 el Club La Espera comenzó su andadura gracias a un grupo de pescadores vecinos de la localidad de Castell de Ferro. Estos amantes de la pesca submarina apostaron por fundar un club diferente a los existentes en el entorno, que estuviera basado en cuidar y unir al pescador, a la actividad de la pesca submarina y que atendiera a los retos, afrontando de cara los problemas que teníamos por delante.

Al mismo tiempo que el Club La Espera se ponía en marcha, otro grupo de pescadores submarinos de Motril se planteaban fundar un nuevo club con premisas y puntos de vista muy parecidos, en el que el socio y pescador fuese el centro de atención, dejando en una segunda posición la actividad de competición.

Es por ello que, vistas las similitudes existentes, estos grupos de pescadores comienzan a reunirse y se van uniendo a la idea común de club otros miembros provenientes de numerosos pueblos costeros de la provincia  de Granada.

Reunidos en la localidad de la Mamola, se concretan todos los flecos y, además de todo lo expuesto, una serie de pescadores ponen encima de la mesa una premisa para entrar como miembros de pleno derecho en este club, por la que se “exigía” que, salvo los gastos precisos y obligatorios para el sostenimiento del propio club, todos los fondos que se consiguieran, vía cuotas o cualquier otra vía, revertirían en el propio socio en aras de fomentar la unión y que éstos estuvieran en contacto.

Poco a poco y a un ritmo muy alentador, cada vez más pescadores acuden a este club debido a su buen funcionamiento y los principios que lo inspiran, y todo ello gracias a un grupo de personas que con ánimo e intenciones muy altruistas se han ofrecido para dirigirlo y trabajar para que todos los socios disfruten de reuniones, encuentros, quedadas de pesca, material del club, ofertas, etc.

Según van pasando los años el Club La Espera va incorporando más pescadores de Granada capital y de numerosas poblaciones del cinturón de la capital y de la zona norte de la provincia, así como miembros de provincias como Almería y Málaga. Es por este motivo que el Club empieza a plantearse metas más altas alentado por la buena aceptación que va teniendo, poniéndose como reto el alcanzar los cien socios, objetivo que se está cumpliendo a finales de 2016.

De igual manera, no sólo se pretende el aumentar el número de miembros por el hecho de ser cada día un club más grande, sino que se persigue un objetivo cualitativo en cuanto a servicios que pueda ofrecer el club. Nuestros socios cada día demandan más conocimientos específicos en cuanto a disciplinas complejas como la Apnea, titulaciones náuticas, conocimientos particulares sobre técnicas respiratorias y entrenamientos en piscina durante todo el año. Es por ello que a través del club muchos socios se van uniendo y buscan técnicas de entrenamiento asesorados por otros socios que tienen conocimientos más avanzados y tienen experiencia en rutinas de entrenamiento efectivas y seguras.

Para ser un club que destaque sobre otros, además de intentar dar soluciones a las demandas de los socios, todo este trabajo se debe basar en la “seguridad” que debe envolver y guiar una actividad de riesgo como es la práctica de la pesca submarina y de la Apnea. Por ello, para incidir en el objetivo prioritario de la práctica segura de nuestras actividades,  el Club La Espera  se plantea a corto plazo la adquisición de boyas para la práctica de Apnea, de equipamiento de seguridad deportiva como un desfibrilador, así como material de seguridad y reanimación con oxígeno, además de exigir y ofertar formación para la práctica segura de actividades como la Apnea.

Este es un pequeño resumen de cómo surgió y ha ido evolucionando un club deportivo basado en actividades subacuáticas, que en un principio sólo pretendía la unión de los pescadores submarinos, y que hoy tiene unos objetivos mucho más ambiciosos. No obstante, siempre se trabajará con la finalidad con la que se comenzó, humildad y el socio como centro de atención en detrimento de la actividad de competición (que quedaría en un segundo plano, aunque respetando y apoyando a los miembros competidores en la medida de lo posible).

Todos sabemos que el futuro de la pesca submarina es complicado debido a las presiones de ciertos sectores y actividades económicas, que ven en la pesca submarina alguien a quien culpar de los desmanes del sector pesquero comercial que esquilma los recursos pesqueros, y otros porque revestidos de un activismo medio ambiental ganan dinero a través de clubes de buceo, y el pescador submarino le estorba.

El Club La Espera tiene como objetivo prioritario divulgar la pesca submarina como modalidad deportiva de pesca sumamente cuidadosa con el medio, selectiva y noble, en la cual el pescador asume riesgos y disfruta de la belleza de los fondos marinos. Para ello, el club exigirá a los socios el cumplimiento estricto de la normativa existente que regula nuestra actividad, y perseguirá como el que más el furtivismo y el respeto estricto de especies protegidas y zonas de reserva marina.

Como se hace siempre, el Club La Espera agradece el trabajo de personas que desinteresadamente y sin perseguir fines de ningún otro tipo que los de prestarse a los socios, hacen que el club sea cada día más profesional y un referente; y se solicita que cada vez sean más socios los que se impliquen en el trabajo para todos.

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Club Deportivo Actividades Subacuáticas