Una bonita historia

Un bonita historia de un niño, Jesús y su héroe, Joseba Kerejeta, recopilada por nuestro gran amigo Francisco Jose Martinez Cañadas.

Os pongo en situación.Llevamos escribiendo una serie de artículos, entrevistas, para las páginas webs y de Facebook de nuestros clubes amigos de actividades subacuaticas.

Somos muchos los que pensamos que la palabra deporte lleva intrínseca una serie de cosas, valores, sentimientos…

No podemos hablar de deporte sin hacer referencia a la palabra pasión, ilusión, sin hacer alusión a la amistad, a la admiración por compañeros, ídolos, incluso contrincantes…

El deporte, la pasión, la ilusión, la admiración, incluso el amor, van de la mano, y en el caso que hoy nos ocupa y que queremos presentaros, no podría ser de otra forma.

Cuando un persona admira y ama una disciplina deportiva y a un deportista en particular, es algo grande, pero cuando esa admiración y amor por ambos, remanece desde el corazón de un niño, enaltece con mayúsculas ese sentir…

Pues bien, un día, no hace mucho, me hablan de Jesus, un niño muy especial, con buen corazón, enamorado de la pesca submarina a la temprana edad de 5 años y que conoce a Joseba Kerejeta tras una sorpresa que le dan en casa de un amigo.Me hablaron maravillas de Jesus, su sensibilidad, su amor su pasión y sobre todo, todo ésto a la temprana edad de 9 años que es cuando conoce personalmente a su ídolo.Pensamos que esta historia sería muy bonita de contar.
No hace muchos días, nos fuimos a conocer a Jesus y a su familia.Cuando entramos en la casa, vimos a Jesus.No me podía creer lo que estaba viendo.Un niño, un niño chiquitín, supercariñoso, nervioso de saber que íbamos a hablar con él y sobre todo, de que él iba a hablar de su ídolo.Sus palabras no eran las de un niño, sus palabras, su forma de expresarse al hablar largo y tendido con él, daban la sensación de estar hablando con un adulto de los que hablan con propiedad.

Jesus habló ese día por teléfono con Antonio Linares y con Oscar Hidalgo, miembros de la selección española de pesca submarina.Hacia mucho que no veía a una persona tan feliz.La familia de Jesus, superagradables y cariñosos nos agradecieron el gesto.

Cuando salimos de allí, maravillados, pensamos que no era sólo una historia bonita de contar, se trataba de algo que se tenía que transmitir, que ojalá esa pasión, ilusión, ganas y amor por una persona, un ídolo y un deporte, fuera la bandera que todos los deportistas pudiéramos enarbolar…

Os ponemos un poco en antecedentes:

De un lado, Joseba Kerejeta, pescador submarino, de sobra conocido por sus viajes de pesca submarina por todo el globo, campeón de España y campeón del mundo en Venezuela.De otro lado Jesus, un chiquitín de tan sólo 9 años, el cual un día conoce a Joseba , y ahí es donde comienza esta entrañable historia…

Como os decíamos, Joseba Kerejeta fue un deportista de sobra conocido en el mundo internacional de la pesca submarina.Sus viajes por todo el mundo contados de primera mano en revistas, sus vídeos y su trayectoria deportiva, así cómo su palmares, han sido motivo de inspiración para propios y extraños, y entre ellos, está Jesus.

Os queremos presentar a Jesus, un chiquitin de tan sólo 11 años, pero con una madurez extraordinaria.Con tan sólo 5 años descubrió el mar y el mundo submarino, gracias a su padre.

Este niño de hoy, 11 años, el cual conoció a su ídolo, Joseba Kerejeta, unos años antes de su fallecimiento, nos quiere contar que significa para él, la admiración, la pasión y el amor por el mar, la pesca submarina y sobre todo, su ídolo, su amigo, Joseba Kerejeta.

-Jesus, ¿cómo conociste este deporte?

“Yo empece a conocer el mundo de la pesca submarina porque mi padre era pescador submarino y me quiso enseñar lo que era el mar.Cuando yo entre en el agua, me metí con las gafas en el agua, fue un momento superbonito, vi el fondo marino, los peces, me gustó mucho.A lo largo de los años mis padres me fueron comprando cosas de buceo y pesca, las aletas, las gafas, un traje…me encanta la pesca submarina”.

-Jesus, ¿cómo conociste a Joseba?

“Yo conocí a Joseba viendo vídeos de pesca submarina.Yo veía vídeos de otros pescadores hasta que un día vi uno de Joseba.Vi el vídeo y me di cuenta de que era una persona buenísima, divertida, buen pescador.Me gustó mucho, le vi algo que en otros pescadores desde los vídeos, no percibía, y me gustó desde siempre.

Un día, mi padre me llevó a casa de un amigo, Diego, un gran amigo de Joseba y gran pescador submarino de Almeria, cuando lo vi en directo, me emocionó mucho porque lo vi y nunca pensé que lo vería.Lo que me dijo Joseba, fue que estudiase mucho, que hiciera mucho deporte y que tuviera mucho respeto por el mar.Charlamos, hablamos mucho, nos hicimos muy buenos amigos, y ahí creció una amistad muy bonita.Cuando salí de allí no me lo creía”.

-¿Que quieres contarnos de Joseba?

“Pienso de la pesca submarina siempre lo que me dijo Joseba.

Yo quiero ser de mayor maestro de lenguaje o de educación física y en mi tiempo libre quiero ser pescador submarino.Joseba me dijo que tenía que estudiar mucho para tener un trabajo que me diera mucho tiempo libre y así poder disfrutar del mar”.

“Cuando Joseba falleció, no me lo creía, mi padre me lo dijo y no me lo creía, lo pasé muy mal…

Le escribí esta carta a Joseba porque pienso que él se merece lo mejor, y no puede haber mejor homenaje por mi parte, que escribirle lo que le escribí sacado de mi corazón.Lo que pienso con esa carta es que Joseba está siempre a mi lado cuando me sumerjo en el mar, y me protege.Si ahora mismo estuviera aquí, le diría que es un máquina, y que es la mejor persona del mundo”.

“Hola Joseba, hoy me he enterado de una mala noticia que me ha dejado muy triste.

Dice mi papá que nos has dejado y la verdad, no me lo creo, porque para mi tú siempre estarás ahí pescando y pillando esos peces tan grandes como el de la foto que me regalaste, que por cierto, la tengo colgada en mi habitación.

Recuerdo el día que Diego nos presentó. Fue el mejor día de mi vida ! y que sepas, que sigo al pie de la letra ! todos los consejos que me diste! Aunque lo de correr no lo llevo muy bien, prefiero bucear…

Quiero decirte una cosa, para mi, siempre estarás en mi corazón y cada vez que hago una inmersión sé que tú estarás ahí para ayudarme a que todo me salga bien y que pueda llegar a ser un día tan bueno cómo tú, aunque éso no será fácil, pero con tu ayuda sé que lo voy a conseguir”.

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